2 ago 2019

El Karst de Calahonda


El Karst de Calahonda
18720 Calahonda GR

Recientemente  declarado Zona de Especial Conservación dentro de la Red Natura 2000, incluye dos lugares de interés comunitario con la presencia de cuatro hábitats referidos en el Anexo I de la Directiva Hábitats, entre los que destacan los matorrales arborescentes de ziziphus y las cuevas no explotadas por el turismo. El karst es una forma del relieve que se produce por el ataque químico del agua sobre la roca caliza. En el karst de Calahonda, estudiado por el Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril en el año 1988, se han descrito más de 100 simas y cuevas, algunas de ellas con más de un kilómetro de recorrido y con profundidades que alcanzan los 113 metros, donde habitan especies adaptadas al mundo subterráneo, algunas de ellas únicas en el mundo como el pseudoescorpión de la Cueva de las Campanas.


 Cómo llegar

Siguiendo por la carretera N-340 dirección Almería, antes de entrar a la población de Calahonda nos encontramos con una glorieta partida en la que cogeremos la tercera salida en dirección calle Doctor Arruga. Continuamos por esta calle hacia el norte hasta encontrarnos con el camino del Puntal, en el que dejaremos nuestro vehículo.

36°42'5.44"N
3°24'57.65"O

En este karst hay más de un centenar de cuevas, aunque las más destacadas debido a su complejidad son éstas:

Cueva de las Campanas. La caverna más importante de la costa granadina debido a los yacimientos neolíticos que se encuentran en ella.

Sima del Moro. Cavidad más profunda de la costa.

Sima de los Intentos. Se encuentra en el Noroeste de Gualchos.

Sima de los Terrones. Se halla en el paisaje de Torilejo.

Datos a tener en cuenta: Es recomendable visitar estas cuevas con el Grupo de Actividades Espeolológicas de Motril, pues se trata de cavidades que no son seguras para personas sin experiencia previa.

En la actualidad este curioso paisaje se encuentra en peligro, ya que la construcción de invernaderos a principios de los años 80 y sus consecuentes movimientos de tierra han dado lugar a la desaparición de muchas de las cuevas que anteriormente se encontraban en el lugar.

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Video "Calahonda a través de la História"

(Vía AntonioMRL1960)


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CANTERA ROMANA

Cantera Romana para piedras de molino:


La cantera está situada entre el castillo de Carchuna y el camping "Don Cactus". Actualmente se pone de manifiesto con significados temporales de poniente y bajamar. En la mayor parte del año está cubierta por la lámina de agua, al estar situada en la rompiente marina.

La singularidad y belleza de los trabajos de excavación realizados, que diversos autores la sitúan en el periodo fenicio-púnico y romano, me han hecho indagar sobre la formación geológica de la cantera y su entorno, así como de la morfología de esta playa. Voy a intentar describir de forma sencilla y resumida esta información novedosa y enriquecedora de conocimientos para mí, deseando que la descripción sea lo más amena posible.

De la consulta a la hoja geológica de Albuñol (Mapa Geológico de España IGME) y de trabajos editados por diversos especialistas, la formación de arenas y gravas que conforman los Llanos de Carchuna ( el llano, desde Calahonda hasta el cerro del Puntal y el llano de allá, desde el Puntal hasta la Chucha, según lo denominaban los habitantes de Calahonda y antes de la creación del núcleo poblacional de Carchuna por el Instituto Nacional de Colonización), están rodeados por afloramientos situados al oeste (C Sacratif), que corresponden a esquistos, micasquistos y cuarcitas de colores oscuros.
Los que rodean Carchuna (oeste, norte, este) corresponden a micasquistos y cuarcitas, que pasan gradualmente a filitas (launas) de color gris y gris azulado. Hacia el este (Calahonda) aparecen las calizas y dolomías triásicas, que en gran parte forman verdaderos mármoles (carretera de Calahonda a Castell de Ferro). Estas calizas han sido explotadas para caleras, industria del azúcar, mampostería y escollera. Hay que recordar "el camión de la piedra" que también servía de transporte público (para los más ágiles) dada la baja frecuencia de la "Alsina" procedente de Almería. La formación postorogénica de gravas y arenas que conforman la llanura es de edad cuaternaria. Las ramblas del Rejón y el Chozón crean abanicos aluviales con gravas, arenas, limos y arcillas en donde se situarán los primeros cultivos de la zona. La rambla de Vizcarra con trazado N.S genera en su desembocadura, una formación de grava y arena, en donde se ubica Calahonda. 

El depósito de gravas y arenas se asienta sobre una formación de conglomerados redondeados, muy cementados, con alternancias de distintos niveles de arenas finas, arenas gruesas (excavación de las ruedas) y gravas, según se puede observar en periodos de bajamar, que puede tener un espesor de 4 a 7m ( según IGME). Estos conglomerados aparecen en una longitud de unos 2,5km entre el castillo de Carchuna y el cerro del Sacratif con una penetración en el mar entre los 70 y 150m. Esta misma formación aparece entre Torrenueva y Motril, también en el rompeolas y que los habitantes de Torrenueva le llamaban "despertadores" por el tránsito descalzo a la vuelta nocturna desde Motril, en épocas no muy lejanas con muy poca disponibilidad de médios de transporte.

Se considera que la llanura se inició al abrigo del C.Sacratif, con aportes del Guadalfeo y Puntalón (flujos de poniente) y que posteriormente se fueron adicionando los materiales de la rambla de Gualchos y Albuñol (flujos de levante). En estos comienzos y en fases posteriores los tajos de Calahonda fijaban las gravas y arenas en su entorno.

Se estima que el periodo de formación de la llanura corresponde al Holoceno, por lo que se sitúa desde 11.500 años hasta la actualidad.

Las variaciones de la línea de costa, desde los límites de los montes hasta la situación actual de la playa, no se han fijado con datación temporal. Lo que si parece corresponder es que la cantera marina ya coincidía con asentamientos fenicio-púnico y romanos (yacimiento arqueológico alfar en el cortijo Las Ánforas) por lo que desde este periodo la línea de costa ha tenido poca variación en su situación hasta nuestros días, excepto en la zona lábil del Farillo.

Del estudio realizado por el Grupo de Puertos y Costas de la UGR, año 2010, de esta costa, se deduce que su morfología es debida principalmente a la propagación del oleaje sobre antiguos valles sumergidos (cañones), destacando el cañón de Jolucar y en menor medida otros situados en el este (frente a la línea de playa). La refracción inducida que estos valles sumergidos generan en el oleaje así como las restantes características batimétricas (3 escalones o taludes batimétricos muy cercanos a la línea de playa) es la causa principal de la formación morfológica de ésta con la creación de puntales, salientes o cúspides, que son de gran escala y distancia entre ellos.

Le siguen en importancia, para el mantenimiento de la morfología los flujos del oleaje generados en el Golfo de Cádiz con una marcada componente del oeste (poniente) con períodos largos, y a los generados en el Mar de Álboran que inciden oblicuamente del este (levante) con períodos cortos. Por otro lado la baja pluviosidad de la zona así como el cerramiento artificial (pantano de Rules) del río Guadalfeo, hace pensar que los aportes sedimentarios a la playa decrezcan significativamente, aunque hasta el momento no hayan originado cambios morfológicos en la línea de playa. Estos aportes suavizan la línea de costa. La situación de las cúspides (salientes), no tienen variación en su emplazamiento aunque si en su longitud, a tenor de las condiciones meteorológicas (temporales).

Para obtener datos de forma continua y bajo variaciones meteorológica, de los procesos morfodinámicos a los que está sometida, la playa de Carchuna, en el año 2002 se instalaron 3 videocámaras digitales en el faro Sacratif cubriendo toda la longitud de la playa (4km).


Para los que hayáis llegado hasta aquí, he de deciros, que no están documentadas algunas versiones orales de que la cantera de ruedas de molino, fuese ordenada abrir por algún responsable religioso o político, para con ellas hacer "comulgar" a los pobladores de la época.

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31 jul 2019

CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA ANTIGUA DE CALAHONDA.


RESEÑA HISTÓRICA:
CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA ANTIGUA DE CALAHONDA.


“Arquitectura religiosa en el arzobispado de Granada (1773-1868)” CALAHONDA, que hasta finales de XVIII constituía la simple agrupación de un pequeño número de viviendas cuyos habitantes se dedicaban casi exclusivamente a la pesca, experimentó un rápido crecimiento demográfico desde comienzos del XIX. Esta circunstancia no es de extrañar si se tienen presentes paralelas afluencia de población que se asientan con carácter estable en otros puntos próximos a la costa granadina.

Desaparecido el peligro marítimo pueblos enclavados en el interior ven desplazarse parte de sus habitantes hacia el mar, consolidando de esta manera pequeños asentamientos que por su dispersión o por su escaso número de vecinos no constituían corporaciones organizadas ni contaban con los mínimos servicios civiles o eclesiásticos.

Calahonda será pues, la réplica costera del cercano pueblo de Gualchos, que se sitúa en la sierra próxima y del que dependía para los servicios religiosos.

EL 30 de agosto de 1852 el alcalde pedáneo de Calahonda, en nombre de los vecinos, escribe al arzobispo de Granada D. Salvador Reyes y García de Lara exponiendo las circunstancias que hacen precisa la construcción de un templo parroquial. En estas fechas de mediados de siglo no se contaba con edificio alguno para celebrar el culto, planteando al arzobispo la dificultad que suponía el desplazamiento hasta Gualchos por un camino de difícil acceso. 

En diversas ocasiones se había acudido ante las autoridades civiles y eclesiásticas solicitando fondos públicos para construir un templo, por lo que con esta carta se pretende abiertamente halagar la vanidad del arzobispo haciéndole ver la urgencia de sus reclamaciones en los siguientes términos: “hoy que tenemos la dicha de venerar en la dignísima persona de V.E.I. a un prelado cuyos gloriosos antecedentes le colocan en el número de los varones, que con su sabiduría y apostólico celo han ilustrado y hecho florecer la religión católica, nos cabe la entera confianza de que hará participe a esta población de los beneficios de su ferviente piedad y de su virtud, los exponentes de V.E.I. suplican se digne dictar las medidas convenientes, interponiendo su poderosa influencia para con la competente autoridad civil a fin de realizar en este pueblo la erección de tan deseado templo y de señalar la dotación de un ministro que lo sirva con dependencia de la iglesia de Gualchos” ofreciéndose el pueblo a contribuir en las obras con su trabajo personal.

El cura de Gualchos Francisco Sevilla, ratificó las afirmaciones del alcalde. Hechos los correspondientes trámites por el arzobispo, el Ministerio de Gracia y Justicia, viendo la urgencia del caso, ordenó al arquitecto académico de San Fernando Francisco Enríquez y Ferrer que realizara el proyecto y presupuesto, siendo informado del hecho el arzobispo, el 31 de octubre de 1856. El informe, presupuesto y planos se firman en 1857 En el informe el arquitecto escribe que en 1737 cuando se edificó el castillo del pueblo, apenas si contaba con unas pocas casas, cuando ahora el número de almas era de ochocientas cincuenta. Atendiendo al número de personas que podían asistir del vecindario a la iglesia y teniendo en cuenta las mínimas condiciones de higiene exigidas para un edificio que debía acoger a un número considerable de personas, se calculó como es habitual, la extensión mínima de que debía dotársele.

La forma otorgada al nuevo templo es de cruz latina con la cabecera semicircular. Se especifica el interés puesto por el arquitecto en conseguir los menores gastos sin descuidar la solidez de la obra. El templo debía construirse dispuesto de Este a Oeste, dejándose una calle alrededor y una plaza delante de la fachada. Las puertas, principal y laterales darían acceso al interior recomendándose curiosamente un uso estacional: la puerta norte debería usarse preferentemente en verano, la sur en invierno y la oeste en primavera y otoño y en grandes solemnidades.



Explanado el terreno se procederá a la excavación de los cimientos que serán macizados con mampostería de piedra dura y mortero de una parte de cal y dos de arena, dándoseles dos centímetros y medio pie más de latitud a ambos lados de lo marcado en la planta. Sobre el zócalo del templo, de cantería, se levantarían los muros de fábrica mixta de ladrillo y mampostería. Se cubriría con una armadura de parhilera que interiormente estaría enmascarada por bóvedas vidas. La torre llevaría un chapitel de media naranja empizarrada o tejada con azulejos vidriados.

 “Los adornos interiores y exteriores de canecillos, cornisas, basas, capiteles, tímpanos de las puertas y columnillas que subdividen las ventanas, serán de barro cocido, el cual a la economía de gastos reúne una gran perpetuidad, pues se tiene observado en las construcciones más antiguas, que la piedra por dura que sea, se ha deshecho o consumido en parte por la acción atmosférica de los tiempos y el ladrillo o barro cocido permanece intacto sin deterioro alguno”.

Las ventanas irán cerradas con vidrieras con los engastes de plomo. También se proyectaron cinco altares y un púlpito con tornavoz en el lado del Evangelio. El total previsto era de 179.117 reales, del que se habría de descontar la prestación ofrecida por el vecindario. La obra se inició en 1863 y cuando estaba a punto de cerrarse la cubierta surgieron problemas de solidez por las condiciones arenosas del terreno que hicieron temer por la seguridad del edificio. Por ello fue preciso excavar alrededor una zanja y rellenarla de piedra, consumiéndose de este modo el capital total librado por el Gobierno.

Este aprobó conceder nuevos fondos, si bien se hacía preciso suprimir los adornos considerados superfluos, pues en nada afectaban a la solidez del edificio; pero tras librarse 30.000 reales se detuvo el envío de capital, por lo que la Junta Local debió acudir al arzobispo para que mediara con el Ministerio de Gracia y Justicia ante la urgencia de cubrir el templo, expuesto a la destrucción y pérdida de sus materiales (carta del cura de Gualchos Agustín Fernández Cabezas al arzobispo de Granada. 21 de junio de 1866). A. Díaz de Losada, que fue el director de los trabajos en 1871, escribe una airada carta exponiendo el deplorable estado en que se encuentra el edificio desde que se paralizaron las obras: “Lo que me sulfuró hasta el extremo fue el encontrarme que se están continuando las obras de un templo de estilo bizantino por el pobre y honrado albañil del pueblo sin más conocimiento ni más planos que la instrucción que le ha dado desde Gualchos el Sr. Párroco, tendrá trabajado según ellos dicen unos 25 días el oficial y cuatro peones, lo mismo que hay que derribar. No los arrojé del templo a latigazos porque los infelices no son más que autómatas”.

Como profesor de arquitectura titular detuvo los trabajos bajo su responsabilidad, advirtiendo al alcalde pedáneo que si el párroco intentaba reanudarlos se lo comunicaran para poder dirigirse a ” la comisión de monumentos, a la Academia de San Fernando, al ministro de Fomento, a España entera”. La defensa de respeto al proyecto no puede ser más encendida por parte del arquitecto director, que está dispuesto a enfrentarse con quien sea preciso para evitar que sean desvirtuados los planos originales.

Dice estar en posesión de los únicos planos del templo que le fueron otorgados en 1862, año en el que le hizo cargo de la dirección Francisco Enríquez Ferrer, fallecido a principios de 1871.

Ese mismo año, el arquitecto del arzobispado José Contreras es encargado de concluir el techado del templo y enrasamiento de algunas de sus partes, para lo que establece un presupuesto de 8.734 pesetas y 75 céntimos, sin variar sustancialmente el proyecto original, aunque en su informe se haga mención a la colocación de la torre sobre la puerta y no tras la cabecera. Francisco Jiménez realiza un esquema de la planta del edificio y del estado en que se encuentra la altura de los muros, que firma el 16 de noviembre de 1872. El templo queda terminado en 1874.



Un dato interesante a poner de relieve, es que nuestra entrañable iglesia de la Inmaculada Concepción, fue erigida como parroquia el año 1907, a los treinta y tres años de la finalización de las obras, según acredita el documento adjunto. (ARZOBISPADO DE GRANADA 1907).


Mi agradecimiento por los datos ofrecidos en el Blog 

HISTORIA Y CULTURA DE CARCHUNA CALAHONDA


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"La Minilla" El origen de la creación, del pueblo de Calahonda.

Está situada, a unos 750 m desde el antiguo kilómetro 13 de la N340, en la margen derecha del barranco de Vizcarra. Se accede a pie por un camino con cierta dificultad. 


Está protegida por una caseta con puerta metálica y candado. Entrar en su interior de unos 30 m de larga, es como penetrar en un tabernáculo sagrado, que podría conducir a través de las escaleras, al origen de la vida, brotando de las entrañas de la roca.
















El agua de "La Minilla", llegaba inicialmente, debidamente canalizada por tuberías desde su bocamina hasta la fuente construida en la Plaza de las Palmeras.
Esta fuente ya era muy anterior a la plantación de las palmeras Rex, hoy desaparecidas por la plaga del picudo. Posteriormente se abrió otra fuente en la calle del Mar, a fin de mitigar las largas colas que se formaban ( ya desaparecida).




















Este agua se destinaba para beber y cocinar los alimentos. El resto de las necesidades de agua en las casas, se cubría mediante extracciones con cubos y bombas manuales instaladas en los pozos que cada casa tenía y que paulatinamente se fueron sustituyendo por pequeñas bombas eléctricas.

Posteriormente se abrió la fuente de la curva de la carretera ( N-340), que por causas que no son relevantes está fuera de servicio.



Abriendo más tarde y que sigue surtiendo de agua a las gentes de Calahonda, una nueva fuente, en el Callejón de la Rambla.


En el verano de 1971 el suministro cambió por la apertura de sondeos en la margen izquierda del río Guadalfeo, y poco más tarde, por la construcción del canal que abastece a los núcleos de Calahonda y Carchuna, así como riega los actuales invernaderos de los llanos de ambas localidades, con las aguas superficiales del río.

Ya por último tenemos la fuente que hay junto al mercado.





No se terminar sin decir, que "La Minilla" aunque de reducido caudal, nunca ha dejado de manar para seguir dando vida.
(Mi agradecimiento a Conchi, por su información).


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